Cómo limpiar las paredes de casa: blancas o de colores

Mantener impecables las paredes de casa puede ser una tarea compleja, sea cual sea su color y su textura. Las paredes tienden a acumular polvo y manchas, además de marcas, especialmente en zonas de paso como pasillos o salones, o cuando hay niños, niñas o mascotas en casa.

Si bien no son uno de los aspectos que más atención se llevan dentro de la rutina de limpieza, las paredes requieren atención para evitar que se acumule la suciedad y repercuta en la calidad del ambiente.

Limpiar paredes no es complicado, pero sí es recomendable utilizar los utensilios de limpieza adecuados, especialmente cuando se trata con superficies delicadas o de colores.

A continuación, repasamos cómo abordar la limpieza de paredes de distintos tipos.

¿Qué necesitas para limpiar las paredes pintadas de casa?

Como siempre, antes de comenzar las tareas de limpieza es fundamental preparar los utensilios y productos de limpieza adecuados. Aunque haya cierta urgencia por limpiar, siempre es preferible comprobar que se dispone de los productos adecuados para evitar sorpresas desagradables al emplear utensilios incorrectos.

Lo más recomendable es utilizar bayetas de microfibra suaves o un borrador mágico, según el tipo de pared y de mancha. Otros utensilios útiles pueden ser un plumero o aspirador con cepillo para retirar el polvo previamente, así como una bayeta seca para eliminar la humedad al finalizar de tratar la superficie.

Ten en cuenta que la limpieza será diferente en función de las manchas que se quiera eliminar, ya que no es lo mismo quitar el polvo simplemente, quitar manchas puntuales de roce o limpiar dibujos en las paredes.

En cualquier caso, evita productos químicos agresivos como lejía o amoníaco, ya que pueden decolorar o deteriorar la pintura, especialmente en paredes de color.

¿Cómo puedo limpiar una pared blanca sin dañar la pintura?

Las manchas se suelen ver más sobre los colores claros, por lo que limpiar las paredes blancas es una tarea habitual. Aunque requieran una mayor frecuencia de limpieza, también suelen ser más resistentes a una amplia variedad de productos.

Limpia el polvo de las paredes

Primero, elimina el polvo de la superficie con un plumero o una gamuza quitapolvo. Aunque las paredes lisas no suelen acumular tanta suciedad, el gotelé, las paredes con textura y las molduras acumulan muchas más partículas de lo que puede parecer.

Este paso es fundamental para evitar que la suciedad se extienda al humedecer la pared.

Trata con agua y jabón neutro

Prepara una mezcla de agua tibia con unas gotas de jabón neutro. Humedece ligeramente la bayeta, y escúrrela bien para que no gotee.

Limpia la pared con movimientos suaves y circulares, empezando desde la parte superior hacia abajo, con cuidado para que no queden marcas.

Borrador mágico para marcas resistentes

En caso de que hayan quedado algunas manchas más resistentes, puedes frotar ligeramente con un borrador mágico, siempre con suavidad y de manera localizada.

Retira los restos y seca con una bayeta

Por último, pasa un paño limpio para retirar restos y seca con una bayeta para evitar marcas.

 ¿Cómo puedo limpiar una pared de color sin dañar la pintura?

Las paredes de color requieren un poco más de cuidado, ya que algunos productos, utensilios o técnicas pueden dejar manchas.

Quita el polvo de las paredes

Al igual que en las paredes blancas, comienza retirando el polvo con el plumero o la gamuza.

Prueba los productos en zonas poco visibles

Antes de tratar toda la superficie, prepara una solución suave de agua y jabón neutro y haz una prueba en un punto poco visible. Deja secar por completo antes de continuar.

Limpia la pared

Si todo ha ido bien en la prueba, humedece ligeramente la bayeta de microfibra y trata el conjunto de la superficie. Limpia con movimientos ligeros, sin frotar, especialmente en pinturas mate, que son más delicadas que las satinadas o brillantes.

Manchas difíciles en paredes de color

Si encuentras manchas difíciles, evita frotar con fuerza. En su lugar, da varias pasadas.

¿Cuál es el mejor momento para hacer la limpieza de paredes de casa?

El mejor momento para limpiar las paredes es junto con la limpieza general del hogar o tras haber llevado a cabo alguna tarea que levante mucho polvo.

Es recomendable hacerlo en días con buena ventilación, ya que facilita el secado y evita la acumulación de humedad. Los días húmedos o fríos, en cambio, no son recomendables, ya que pueden aparecer manchas.

Para evitar que se complique la tarea, lo ideal es tratar las manchas puntuales cuanto antes, lo que facilita el mantenimiento y evita que las manchas se adhieran.

Con estos sencillos consejos, podrás limpiar las paredes de casa y mantenerlas en buen estado durante más tiempo de forma cómoda y sencilla.